Dándole vueltas al marketing neurológico

Confieso cierto asombro por la aparición de una nueva técnica en el marketing. Se han realizado estudios mediante un escáner de ondas para descubrir cómo reacciona nuestro cerebro ante la publicidad y estas investigaciones han dado luz al nuevo marketing neurológico.

Las investigaciones han llegado a las siguientes conclusiones:

-Que nos regimos por las emociones y hacemos juicios rápidos.

-Que nos movemos por creencias y estas nos condicionan.

-Que una parte importante de nuestra actividad cerebral se dedica a la formulación de predicciones y que nos gobiernan las suposiciones.

-Que nuestro cerebro es contextual, es decir que funciona con metáforas.

-Que nos atrae lo nuevo y diferente.

Vaya, hemos descubierto que el cerebro reptiliano, llamado también emocional, existe y rige el comportamiento de todos los animales incluso en los homínidos. Que para salvaguardar nuestro pellejo aprendimos a realizar juicios rápidos y lo aprendimos tan bien que seguimos haciéndolo. Que a base de predicciones y suposiciones pudimos alimentarnos, protegernos y desarrollarnos. Y esta destreza sigue siendo útil.

Que las creencias nos permiten sobrellevar lo incomprensible… ¿cómo es que cada día sale el sol?, ¿porqué cae la lluvia del cielo?. Hemos descubierto, gracias al escáner de ondas, que no tenemos mejor manera de elaborar esas creencias que construyendo historias con retazos de realidad, es decir con metáforas.

Y por último, gracias al marketing neurológico, hemos aprendido que nuestra atracción por lo nuevo y diferente –aquello que quizás nos permitió salir del continente africano y explorar otros terrenos- está grabado en nuestro ADN.

Bien, cada cual cuenta una historia como mejor le parece. Si quieres la misma historia con otras palabras puedes encontrarla en ¿Todos los comerciales son mentirosos? de Seth Godin.

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Geomarketing 2.0

La componente geográfica es una variable determinante en la toma de decisiones como consumidores. Muchas de nuestras compras se han basado en algún aspecto geográfico. El consumo de detrminados productos y/o servicios se ha visto influido por la proximidad, la facilidad/dificultad de acceso, o la disponibilidad de ofertas similares en el mismo emplazamiento.

Las empresas, gracias al geomarketing, pueden encontrar respuesta a preguntas como: ¿Dónde existen nichos de mercado?, ¿dónde se encuentra mi público objetivo?, ¿cuáles son y cómo se mueven mis consumidores?, ¿qué patrones de consumo existen y cuál es su distribución espacial?.

Con el geomarketing podemos estudiar la distribución de la competencia, las zonas óptimas de emplazamiento de nuestros puntos de venta e incluso predecir la evolución de un establecimiento en función de otros similares.

También nos permite agilizar la toma de decisiones identificando amenazas y oportunidades con mayor exactitud. Nos ayuda en la planificación de actividades de logística y comunicación orientando nuestros recursos de manera más eficiente.

Con el auge de la web 2.0 han aparecido varias plataformas sociales que incorporan la componente geográfica. Junto a las más conocidas Foursquare y Gowalla existen otras menos conocidas en nuestro país como Where, Loopt, etc. que incorporan la geolocalización. Vemos también como Twitter y Facebook (con Facebook places) están a la zaga y no quieren perder el tren.

Todas estas plataformas sociales basadas en la geolocalización o que incorporan este componente cumplen básicamente funciones similares: localizar lugares y/o personas, hacer recomendaciones, puntuar o clasificar establecimientos… y todo ello a cambio de puntos, descuentos, regalos y/o promociones.

Llamar Geomarketing 2.0 a todas estas plataformas no creo que sea del todo correcto. A mi entender estas plataformas lo que están potenciando es el desarrollo acelerado del marketing de proximidad. Y alguien puede preguntar ¿qué es el marketing de proximidad?. Quizás una primera definición sea publicidad localizada.

En próximas entradas trataré de desarrollar el tema.